Palomita

 

Hacer una obra teatral en buenos aires no es fácil, requiere de mucho trabajo en equipo y paciencia. Generalmente no hay plata para hacerla, solo ganas e ilusiones. Uno estudia teatro y a veces se junta con compañeros a practicar ejercicios que se muestran en clase. Con ganas imperiosas de enfrentarse al público, algunos arman un grupo y crean una obra colectivamente. Todos aportan algo y la obra aparece en algún momento. Otros escriben mucho y aman el teatro, estudian dramaturgia y en algún momento escriben una obra. Cuando se sienten preparados, llaman a actores amigos y empiezan a ensayar.

Mi amigo Patricio Abadi, quien conocí en una clase de teatro, me convocó para hacer el mismo personaje en dos obras distintas. La primera vez fue para el rol del ángel negro en su obra “El erotómano”, sobre un escritor que se enamora de una cantante de bar. Mi parte era la de una joven delivery con pensamientos suicidas. El nombre del personaje era el mio, Cecilia, y creo que en un momento se llamó Belén.

Pasó un tiempo hasta que Patricio me volvió a convocar para una obra de monólogos, donde yo haría un monólogo de esa primer obra por la cual él me había convocado. Nos juntamos para conocernos entre los demás actores. A algunos ya los conocía, otros no. Empezamos a ensayar y de a poco la obra fue tomando color. Teníamos algunas reuniones de producción donde los actores con más experiencia tenían un rol mas activo que los demás, que escuchábamos intentando entender el caótico mundo de la producción teatral.

La obra fue bautizada ya iniciado el proceso de ensayo: “Ya no pienso en matambre ni le temo al vacío.” El título estaba basado en el texto que interpretó Patricio, del carnicero cornudo que habla con los cortes típicos de carne. Todos los personajes tenían los nombres de los cortes; Seso, el carnicero; Roatsbief, el electricista; Menudo, el macho golpeador; Marucha, la cantante; Chiquizuela, la maestra; Pechito, la soltera; Tripa, el cuadro de Munch; y Palomita, ladelivery suicida. Después se incorporó Entraña la mucama, Lomito la rapera, Achura la mujer al palo, y por último Chuleta la boxeadora.

Como actriz, enfrentarme a un publico cada semana y defender un texto  me ayudó a pulir mi manejo de la escena, desde lo rítmico a lo conceptual. Aprendí a encontrar ese punto medio entre la tensión y la relajación, pensando en la totalidad de la obra y no solo en mi número. Mi aparición era breve, pero fundamental.

La obra fue un gran éxito personal que me trajo mucha felicidad.

 

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YA NO PIENSO EN MATAMBRE NI LE TEMO AL VACÍO

Escrita y dirigida por Patricio Abadi

SÁBADOS 23HS

TEATRO LA CLAC

AV. DE MAYO 1156 (Y 9 DE JULIO)

ELENCO:

SERGIO ROAST BEEF BARATTUCCI

CECILIA PALOMITA LAYUS

NATALIA PECHITO FARANO

JUNIOR MENUDO LAREO

PATRICIO SESO ABADI

ANA NIEVES ACHURA VENTURA

UMBRA CHIQUIZUELA COLOMBO

SOFÍA LOMITO VILARO

ANAHI CHULETA RIVEIRO

Flash Newman- capítulo uno

Hay historias que pasan del pasado a la memoria y dejan una marca. Este cuento es sobre una revelación, una luz sobre un pasado que por medio de la sincronía entra al oscuro ático que algunos llaman ADN..

Basado en el cuento “Flash Newman” escrito por Cecilia Layús.

Guión y realización: Cecilia Layús.

Elenco:

Andrés: Leandro Argañaras

Sipit: Maria Paula Lonegro

Sebastián: Luis Paris

Capítulo uno

UNA NUEVA ANIMACIÓN

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Andrés: Nunca advertí que aquella valija misteriosa que encontré abandonada iría a marcar el rumbo de mi vida….

De ser manager de bandas y hasta maestro pizzero, estaba perdido en la vida. Pero fue ese día, al encontrar la valija de algún payaso que la había perdido mediante un abandono, robo, o hasta por un olvido, me convertí en dueño del traje y de la nariz roja.

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Sebastián: Espero que sean buenos los animadores que contraté, realmente quisiera quedar bien parado frente a mis empleados.

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Sipit: Andrés, hoy estas raro. Parece como si estuvieras pensando en el pasado.

Andrés: Pienso en que ya he estado aquí. De hecho, ya he estado aquí, hace muchos años.

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Andrés: Pero ya tendremos tiempo para hablar de eso. Al fin, tenemos un encuentro empresarial al que animar.

CONTINUARÁ

The Danny Rose Special

Hay mucha gente que se duerme viendo películas en blanco y negro, especialmente si son films de la Nouvelle Vague o de los años dorados de Hollywood. A pesar de aburrir un poco, generan un amor profundo. “Broadway Danny Rose” es una de las películas de Woody Allen que esta hecha en blanco y negro y que no fue un éxito de taquilla. Tampoco es una de sus películas mas conocidas por mi generación. Alguno diría que es un homenaje más a la ciudad de nueva york, esta vez con guiños del neorealismo italiano.

Se trata de una clara evidencia que Woody Allen es un técnico magistral de la composición fílmica y, además, un enamorado. Eso es precisamente lo que esta película transmite; el enamoramiento. Un tema muy subjetivo y diverso, el amor tiene incontables perspectivas y no puede ser catalogado. Para quien la vea con sensibilidad la encontrará inspiradora y enternecedora, no porque relate una trama poderosa, sino por la forma en la que esta hecha. Tiene gags, momentos de intimidad, fragilidad y emoción explosiva. Quienes hayan visto “el ladrón de bicicleta” y alguna película de Fellini reconocerán el homenaje y quienes no se divertirán con la absurda cultura italiana. Se enojan, rompen todo, y comen muy bien. No hay medias tintas, es amor/odio, quien se mete en el medio tiene que salir del medio, como sea.

Yo la llamaría una película del neorealismo newyorkino y un gran homenaje a los artistas de varieté. Esos que en Buenos Aires también había en los años 30s y que volvieron en los 80s. Las gemelas, los pájaros que tocan piano, la toca-copas, el ventrílocuo, los cómicos que animan cumpleaños de 80. Artistas mediocres que tienen incontables problemas, pero que siguen a pesar de ellos y se juntan a comer como un grupo terapéutico.

Héroes locales, no porque sean héroes, sino por el simple hecho de persistir. El héroe perdedor; una figura muy familiar en las películas de Woody Allen. Al final el mayor prestigio para el artista (incluso mayor que ganar un oscar) es prestar su nombre a un club-sandwhich, o en su versión Gesselina, un panqueque de Carlitos.

Mía Farrow es una actriz brillante. Quien se enamoró de ella en “la Rosa Púrpura del Cairo” volverá a hacerlo por un personaje completamente opuesto. No es cualquier rubia, es ruda, delicada, femenina y muy buena actriz, que puede interpretar a una femme fatale italiana, siendo humorista y realista a la vez.

Pocas palabras para una película tan buena. Habla de artistas un tanto mediocres con corazones llenos de ilusión y bondad. La consagración no siempre va de la mano de la humildad y las dulces ilusiones de cuando uno recién empieza, pero la película no habla de la consagración, sino del fracaso y del encuentro genuino de una persona con otra.

¿En cual película de Woody Allen te enamoraste de Mia Farrow?

¿Si fueras un Club Sandwhich o un panqueque de Carlitos, qué ingredientes llevarías?

¿Qué tienen en común?

dos amimales muy parecidos

Este mamífero y esta ave comparten el hecho de interrumpir mi sueño a las 5 am. Desde hace algunos días se mudó a mi pulmón de manzana un gato cantor que se desvela a la noche. Hay gatos que les gusta vocalizar a la noche, y estoy segura que no es que quieran algo (comida, cariño) mas que soltar la voz.

En cuanto al ave, yo le tengo mucho aprecio aunque repita la misma melodía incansablemente. Se va en invierno, y vuelve cuando el clima es más cálido. Hasta hace poco pensaba que era uno solo, ahora creo que es un grupo que tiene el mismo canto, aunque jamas los escuche cantar en coro, o chocar se las melodías.

Recuerdos al alcance de mis manos

Los recuerdos se guardan en el corazón y en la memoria, no hay duda. Pero con el pasar del tiempo se van acumulando en cajones, placares, cajas, carpetas, o bien adentro de un libro. Una carta, una dirección con un significado sentimental o un dibujo puede estar escondidos juntando polvo por décadas. Es en los períodos de mudanzas cuando uno los descubre y ve que aún pueden sacarnos una sonrisa.

En mi caso yo tengo una gran cantidad de recuerdos plasmados en papeles, folletos yfotografías. Para anticiparme a una mudanza en breve decidí ponerme al día y organizarlos. Aproveché para repasarlos y deshacerme de algunos retazos que son mas útiles en mi cabeza que en su expresión material.

Hace unos meses tuve el privilegio de visitar la casa de un importante archivista de recuerdos de a la varieté porteña. Fue durante la realización del documental “Derby y Groma” en una entrevista realizada al dramaturgo Mauricio Kartun, quien con total amabilidad recibió a nuestro pequeño equipo en su casa, yo como asistente de producción e interprete.

Después de la entrevista nos mostró una caja de fotos antiguas de artistas de varieté. Hablando sobre el Teatro Casino, nos mostró unas notas de revistas que tenia guardado en una carpeta, sacó de un estante una carpeta llena de folios. Allí había programas, fotografías, recortes, y otras piezas de colección. Pensé en lo útil que deben ser esas carpetas de folios para guardar, preservar, ver y mostrar esos recuerdos cuando surja el deseo de hacerlo.

Yo no soy una persona importante como para comparar mis recuerdos con las piezas de colección de un archivista. Sin embargo pensé en esa carpeta de folios para guardar todas esas hojas que para mi forman parte de mi historia. Compré 90 folios y dividí mis hojas en seiscategorías.

Al revisarlas, y elegir las mas importantes pude recordar todos los vértices de mi historia personal, y también de mi generación. Espero, si llego a guardarlas muchos años, que a alguien le resulte interesante mis retazos y que pueda a través de ellos tener un acercamiento material a la era digital.

Recomiendo a todo aquel que le guste coleccionar papeles, cartas, y demás souvenirs, guardarlos en folios y tenerlos en una carpeta de “recuerdos.” Un blog en vivo, a prueba de cortes de luz, hackeos, totalmente personal y privado.